La gastronomía en Buenos Aires es un aspecto ampliamente distinguido. Aunque uno de los manjares más famosos es la carne a la parrilla, el famoso asado, Buenos Aires tiene restaurantes que sirven platos originarios de diferentes partes del mundo, lo que hace enriquecer sus menúes ampliamente.

Debido a la amplia inmigración vivida a finales del siglo XIX y principios del XX de ciudadanos europeos, el país vivió muchos cambios en la faceta culinaria, recibiendo influencias de países como España e Italia, principalmente. Por lo tanto, es de esperar que los pucheros y guisos por el lado de los ibéricos, y las pastas y pizzas por el de los tanos sean algunas de las especialidades de las cocinas porteñas.

Si hablamos de deleitar los paladares de los comensales, no se puede dejar de lado la inclusión del asado en un menú. Las parrillas están siempre concurridas, normalmente por personas que van en grupos grandes y degustan una gran cantidad de los cortes vacunos. Actualmente existe una convivencia entre los locales más tradicionales y las modernas, que incluyen más cortes, pero que, sin duda, son una marca registrada de la gastronomía nacional. Si bien hay muchos lugares para poder disfrutar de un buen asado, la mayoría están ubicados en San Telmo, Palermo y otros barrios cercanos a la costa del Río de la Plata”.

Los bodegones, ocupan un lugar muy importante en la gastronomía porteña. Son un ícono de las corrientes migratorias más importantes que llegaron a la ciudad, la italiana y la española. En ellos se comen buenos platos de pasta, “minutas”, algunos platos a base de mariscos y pescados e, infaltable, una selección de cortes de carne a la parrilla. Son marca registrada de este tipo de restaurantes sus mozos de oficio, que llevan décadas trabajando en el mismo lugar, conocen de memoria los menúes y asombran a los comensales con sus destrezas a la hora de llevar cinco platos a la vez. Uno de ellos es “El Antojo”, en Villa del Parque que ha ganado el premio a la mejor milanesa de la ciudad.

Antes de finalizar, no se puede dejar de lado a la nueva cocina porteña: los bistros. Se trata de nuevas tendencias de lugares modernos y amigables. En este tipo de cocina, el chef cumple un rol fundamental, ya que toma lo mejor de la comida porteña y lo fusiona con todo tipo de influencias, poniendo el acento en la calidad del producto y la frescura de los ingredientes. Vegetales orgánicos, pastas caseras, pescados en preparaciones sencillas, son los protagonistas que logran un plato distinguido.

Sin dudas, la gastronomía porteña es única en el mundo, enriquecida por diferentes sabores que llegaron desde otros lados del globo terráqueo. Todo turista tiene una parada casi obligatoria por los restaurantes de la ciudad, ya que es muy posible que logren llevarse de ellos un más que grato recuerdo, tanto en su memoria como en su paladar.

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