– Clinging to a Scheme The Radio Dept.

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Harry de White Lies en el escenario   “CAPITAL” del Festival Corona Capital de 2010 

Ya les había comentado que siempre he sido de los que pueden escuchar música muy densa con cualquier clima sin aburrirme, acalorarme o agobiarme, pero últimamente han habido días particularmente extraños (por decir algo): hace calor,  a pesar de ser finales del año, inicios del siguiente, pero nubes espesas y pesadas ya deambulan por el cielo como esperando algo que las lleve a fundirse unas con otras y refrescar la tarde… ¡Aaaah! Pero estaba hablando de la música. Siempre he podido escucharla no importando si hace mucho calor o frío, pues en general siempre ando escuchando música. ¿Les ha pasado que una imagen les recuerda una sensación? A mí me pasa muy seguido, se siente raro, como un déjà vu pero más vívido.

Los universitarios están regresando a la ciudad… de repente recuerdo una canción que me gusta mucho (y que tiene mucho que ver con el humor que traigo ahorita y con esta sensación extraña que acabo de sentir): Heaven’s On Fire de The Radio Dept. Recuerdo que la escuché alrededor del 2010, el problema es que no puedo recordar dónde. Tal vez en las recomendaciones de algún Blog… ¡En fin! Heaven’s On Fire pertenece al álbum Clinging to a Scheme de los suecos The Radio Dept. Clinging to a Scheme siempre me ha gustado porque la banda se aferra a un sonido muy Dream Pop – Noise con mucha distorsión tipo garage (pero sin ser Punk) es como más Electrónica, un Pop que recuerda mucho a la onda que traía el shoegaze que rayaba el synth pop melódico que no se decide a ser New Wave y que da espacio en las canciones a elementos de reggae y de dub, lo cual es interesantísimo en el concepto social porque… pues… Suecia.

 

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-The Radio Dept.-

 

 

The Radio Dept. se formó en 1995 y ha tenido muchos integrantes, sin embargo con el tiempo vino a ser un proyecto más de Johan Duncanson quien junto con Elin Almered decidió formar una banda. Pasado un rato Elin dejó la banda y en 1998 se unió Martin Larsson, quien invitó a su entonces novia Lisa Carlberg para tocar el bajo, también a Per Blomgren para la batería  y a Daniel Tjäder en los sintetizadores y los teclados (actualmente sólo Johan Duncanson, Martin Larsson y Daniel Tjäder conforman la banda). Para 1998 mandan un demo a la revista (sueca) especializada en música SONIC, logrando que uno de sus tracks saliera en el compilado que regalan con la revista, ganando algo de notoriedad en Suecia, incluso varias canciones suyas aparecen en la película del 2006 “Marie Antoinette” (recomendado el soundtrack porque rescata varias bandas algo under y joyas de las ya consagradas) dirigida por Sofia Coppola. Clinging to a Scheme es su tercer disco, fue el primero que escuché completo y en mi opinión ha sido su mejor momento musical.

 

 

 

El track abridor es una especie de intro de dos minutos y medio llamado Domestic Scene, consiste en un ejercicio donde tres caspas de guitarras y un bajo se trenzan entre sí creando ritmo y melodía para que la voz  del vocalista y líder de la banda Johan Duncanson salga del muro sonoro cantando con una voz muy apacible: “Domestic scene, what’s missing here?..Leaving just in time… (Una escena común, ¿qué se ha perdido por aquí?… Salimos justo a tiempo)”. La canción sigue igual pero la voz de Johan crea una atmósfera casi ambiental, se incorpora un sintetizador  en lo que Johan repite incansablemente “Leaving just in time…”, lo que parece ser un kick de una caja de ritmos se incorpora ya para al final de la canción, reforzando al bajo y dejando unos instantes al feedback de los instrumentos; se acaba después de inadvertidos dos minutos y medio el intro al disco.

 

Inmediatamente después y aún con el feedback de los elementos del track anterior comienza Heaven’s on Fire, que abre con un sampler de la voz de Thurston Moore (vocalista y guitarrista de Sonic Youth; tal vez para rendir homenaje a la influencia Noise de ellos en este disco) diciendo:

“People see rock and roll as, as youth culture, and when youth culture becomes monopolised by big business, what are the youth to do? Do you, do you have any idea? I think we should destroy the bogus capitalist process that is destroying youth culture. (La gente ve al rock and roll como parte de la cultura juvenil, y cuando la cultura juvenil se monopoliza por los grandes negocios, ¿qué es lo que los jóvenes deben hacer? ¿Tienes, tienes alguna idea? Yo creo que deberíamos destruir el falso proceso capitalista que está destruyendo la cultura juvenil)”.

 

Qué excelente forma de abrir una canción de amor que con el sampler de una leyenda de la música underground. Inmediatamente después un órgano muy suave marca melodía sobre el sampler aún sonando y terminando éste, batería, bajo y guitarra al unísono comienzan el cuerpo de la canción creando desde el principio una atmósfera contenida por el órgano dulce que hasta ahora, con sus notas reforzadas por el ritmo de la guitarra, nos introduce en un trance melódico muy agradable. El trance se rompe cuando la canción baja un poco en intensidad y un piano marca lo que hasta ahora nos ha sido dicho por el órgano, que después de unos compases regresa acompañado de la totalidad de los elementos. Pasando ya la primera mitad de la canción aparece un puente en el que irrumpe un elemento rítmico diferente al que se ha venido desarrollando en toda la canción, haciendo que baje el ritmo e intensidad del tema. De nueva cuenta el piano irrumpe la tranquilidad y la voz de Johan (que desde el principio nos ha acompañado) agrega balance y da cuerpo, todos los elementos regresan y se incorporan pero ahora acompañados de una discreta sección de vientos que da estilo, vida y movimiento al cuerpo de sonidos. Unos compases más y la canción termina así como empezó: relajada y alegre, Heaven’s on Fire además de ser un poco política es una de las canciones de amor que más me gustan de The Radio Dept., sobre todo por la letra.

 

“When I look at you, heaven’s on fire, I wish I didn’t know you better, but it’s pointless. One look at you, and heaven’s on fire. (Cuando te miro, el paraíso arde en llamas, ojalá no te conociera tan bien, pero es inútil. Te doy un vistazo y el paraíso arde en llamas)”.

La voz de Johan seguramente pasada por un fuzz además de un reverb para hacerla espesa, pesada y difusa, no deja en ningún momento de sonar y transmitir impregnada de un genuino sentimiento de “amor platónico”. Cuando la escucho no dejo de pensar en los pasillos de la universidad y a cierta chica que siempre aparecía a mi vista, radiante y sonriente envuelta en el brillo de su uniforme blanco; el amor platónico, ese de observar a la distancia la belleza en movimiento de quien se quiere o, en este caso, se ama…

 

Sin embargo, mirando las cosas desde el punto en donde me encuentro en este momento, sólo me queda contemplar desde la memoria y en la distancia del tiempo. Es aquí donde además de admirar la belleza también me doy cuenta de que esta canción habla del amor imposible, al menos para mí, ya que me encuentro lejos en tiempo y en espacio; sentimientos y pensamientos que la melancólica y difusa voz de Johan, proyectan a la perfección.

 

The Radio Dept.

– Heaven’s On Fire

 

 

This Time Around es el tercer track y comienza con una batería fuerte y bien marcada con algo de fuzz, lo que le da mucho peso, pronto se le une una guitarra melódica e instantes después una guitarra rítmica acompañada de un sintetizador que dan más peso a la canción. La voz de Johan entra compases después unificando los elementos que no tienen mucho cambio, digamos que es una canción algo lineal que se adorna hacia la mitad con un discreto y largo fraseo de guitarra y líneas de sintetizador, lo interesante de esta canción es la letra que pasada la mitad de la canción dice:

“You’re young like tonight, and to be young is to be right. You never had to prove any loyalty, but we dreamt of a war.  On that night and in that car, we made a promise, do you recall? It’s not a song, that will prove them wrong, this time around. (Eres joven como esta noche, y ser joven es estar en lo correcto. Nunca tuviste que probar a nadie lealtad, pero soñamos con la guerra, y hemos hecho una promesa, ¿lo recuerdas?… Ésta no es una canción, esto demostrará que están equivocados esta vez)”.

La juventud es un estado de rebeldía, y esta canción habla de juventud, pero de una juventud que se está perdiendo con el paso del tiempo y que se niega a morir. Es probablemente un diálogo interno para continuar rebelde, fresco y actual ante el paso del tiempo, el agente de cambio que cada generación debe tener y prometer no perder; me imagino que es un himno interno para los integrantes de la banda que ya pasaban de los 30’s para cuando grabaron el disco.

 

Never Follow Suit es una joya más dentro de este disco: es una  pieza de reggae lento electrónico; tan extraño como se escucha es una de las mejores canciones del disco  (y me atrevo a decir que una de las mejores canciones de la banda). La canción comienza con una base rítmica clásica del genero con un poquito de delay en los elementos que la componen, lo que recuerda un poco al dub; los rebotes del delay van de izquierda a derecha en el espectro sonoro para que instantes después un redoble de batería dé la señal para que se incorporen el bajo y una muy linda línea de cuerdas, el redoble de batería aparece de nuevo y como es clásico en el reggae un piano (en este caso) con delay marcan los tiempos entre los compases de una forma exacta y un tanto robótica. Entra la voz y la canción amarra en melodía, cada cuanto los redobles de batería marcan la entrada a nuevos elementos, esta vez un órgano con un efecto que lo hace sonar un poco a la distancia aparece dibujando unas líneas melódicas. La canción, como es costumbre en el género, transcurre con naturalidad y ritmo incesante hasta ya entrada la mitad de la canción que se ve notablemente enriquecida por otro sampler, esta vez tomado de un documental de graffiti en el que un artista (que está siendo regañado por su madre por hacer grafitti ilegal) dice muy seguro de sí mismo:

 “Every time I get on a train, almost everyday I see my name, I’ll say: “yeah y’know I was there, I bombed it. It’s for me, it’s not for nobody else to see, I don’t care about nobody else seeing it. All these other people who don’t write, they’re excluded, I don’t care about them. They don’t matter to me. It’s for us..It’s for us. (Cada vez que entre en el tren, casi a diario veré mi nombre, diré: “sí, sabes que estuve ahí, yo lo bombeé (refiriéndose a que ha escrito en el estilo de grafitti en el cual las letras se llaman bombas o globos). Es para mí, no es para que lo vea nadie más, no me importa que lo vean (entiendan). Toda esa demás gente que no escribe (graffiti o mejor dicho que no sabe leer el graffiti). Ellos están excluidos, ellos no me interesan. Ellos no me importan. Es para nosotros, es para nosotros (los que entienden, saben y aprecian el Graffiti)”. Todo este sampler ocupa un puente melódico muy bien logrado, después  la voz de Johan desenvuelve el nudo conceptual de la canción cuando se escucha:

“I want to, I always wanted to belong to… The freak scene or anyone who had set their mind to, never follow suit again… Because they have to. I want to, I always wanted to belong to… (Quiero, siempre he querido pertenecer a… la escena de locos/raros o a cualquiera que haya dado un giro a su forma de pensar, nunca sigas el ejemplo de nuevo… Porque ellos deben de hacerlo. Quiero, siempre he querido pertenecer)”.

Un órgano discreto dibuja unas líneas melódicas y desaparece en unos instantes, la voz entra de nuevo y la canción transcurre tan tranquila como su ritmo. Sin prisas se marca un tiempo lento a manera de puente donde los elementos rítmicos no desaparecen por completo, pero disminuyen. El órgano dulce aparece de nuevo, los elementos regresan unos breves compases más y un redoble de batería surge de la base rítmica para cerrar la canción, acto seguido nos vemos inmersos en un mar de efectos ambientales provenientes de un efecto de delay o reberv; donde destaca lo que parecieran ser un sinnúmero de voces en reversa. Never Follow Suit trata de la urgencia adolecente de pertenecer: la urgencia de tener un grupo, buscar un cambio y hacer algo para lograrlo; muchos hacen graffiti, otros patinan, otros forman bandas y muchos otros más que no se atreven se tragan la incesante y frustrante angustia adolescente; éstos llegan a adultos sin entender…  el graffiti… por ejemplo.

 

 

 

The Radio Dept.

– Never Follow Suit

(Official Promo Music Video)

 

 

Aún inmersos en ese océano de voces volteadas y deformes llega el silencio, a lo lejos se escucha una voz sutil e inentendible, comienza A Token of Gratitude que es una de las canciones que más me gustan en este mundo. Por razones que no puedo comprender, me gusta absolutamente todo en esta canción, pero sobre todo la atmósfera densa, la guitarra y la manera en la que son introducidos los elementos rítmicos, sobre todo cómo se escucha el kick. La canción empieza con unos acordes de guitarra sueltos y dispersos, guardan silencio y vuelven a comenzar con mayor fuerza, pero ahora llenos de delay, permanecen así hasta que se les une una base rítmica que parece estar pasada por un filtro, una segunda guitarra aparece de improviso dibujando unas delicadas líneas melódicas, los elementos guardan silencio apareciendo la voz y una especie de sintetizador que suena en espacios repetidos. Sin descanso, la letra de la canción se desarrolla en una atmosfera creada con esos dos elementos hasta que aparece una guitarra que embellece el panorama, de la guitarra salta una especie de eco que se filtra en tiempos largos y repetidos, entra un kick (Tom) que parece provenir de una caja de ritmos análoga y que marca los tiempos de forma cuadrada y exacta, el efecto filtrado de la guitarra va y viene, mientras se incorpora otro elemento rítmico de carácter muy electrónico éste dura solo unos instantes y guarda silencio cuando los elementos se descomponen con la implementación de efectos de delay y reverb. Una hermosa atmósfera rítmica se crea como un caos controlado, de repente brota de en medio un sonido extraño producido por un sintetizador que corta en dos panoramas el muro sonoro; con los ecos restantes y después de unos instantes desaparecen en un fade out, lo más interesante de esta canción es la letra que se desarrolla completa antes del puente, unas simples líneas:

“Please accept this, as a token of my sincere gratitude; I’m not joking. There’s the singing, the provoking, and all the promises made, that were broken. Do I love you? Yes, I love you… But easy come, easy go… Don’t let me down (Por favor acepta esto, como muestra de mi sincera gratitud; no estoy bromeando. El canto, la provocación y todas las promesas hechas, que se han roto. ¿Qué te amo? Sí, te amo… Pero fácil viene, fácil se va… No me decepciones)”.

 

Nos  hablan de agradecimiento y de amor incondicional. A Token of Gratitude es una de las mejores canciones que he escuchado en mucho tiempo, su atmosfera caótica y dispersa dibuja a la perfección uno de los más bellos paisajes sonoros en los que uno puede perderse, es como perderse en otra persona; como agradecer la existencia del otro. Es difícil ser imparcial cuando se ama tanto, cuando el amor es tanto que desencadena un sentimiento de gratitud que te ciega…

 

 

The Radio Dept.

– A Token Of Gratitude

 

 

El discurso conceptual del disco continúa con The Video Dept., unas líneas de guitarra solista se adueñan del espacio sonoro, instantes después se marca el ritmo con un sonido de batería electrónica y un teclado, de la nada la batería completa entra con la guitarra rítmica y el bajo, la voz entra de inmediato.

“I have kept your diary on tape, I have covered every angle of your face, from ear to ear and then you would smile, and disappear for a while… (He guardado tu diario en una videocinta, he cubierto cada ángulo de tu cara, de oreja a oreja y luego sonreirás y desaparecerás por unos momentos)”.

La guitarra rítmica se anima durante toda la canción transmitiendo una sensación de euforia, y la atmósfera recuerda a un día soleado, una cita, un concierto… las risas, los besos, el movimiento; ¿quién no ha querido inmortalizar un momento de felicidad en video? Desde siempre hemos querido guardar la felicidad y el amor a través de medios electrónicos una y otra vez con la esperanza de que ese momento perdure por la eternidad y poder regresar a ese preciso momento cuantas veces queramos. Una vez más nos sumergimos en una atmósfera de extraña felicidad y melancolía mientras la batería eléctrica, el bajo y las guitarras distorsionadas y el sintetizador bajan en intensidad para dar término, quedando al último la batería y las líneas de guitarra que son las últimas en desaparecer.

 

The Radio Dept.

– The Video Dept.

 

 

Memory Loss es más tranquila que las anteriores, dejándonos descansar un poco de todas estas atmósferas cargadas comienza el bajo marcando el ritmo, un elemento rítmico que recuerda a un shaker (tipo metálico de maraca) refuerza el bajo, la guitarra se disimula entre estos elementos marcando el tiempo, nos damos cuenta de que un kick se agrega a la composición para unir los elementos.

“This disease, I find everything pursuing, I forget that I hate so many things, like techno clubs… (Esta enfermedad, obtengo todo lo que me propongo, olvido que odio tantas cosas, como los clubes de techno…)”.

Memory Loss nos habla de lo difícil que es volver a salir con alguien después de estar solos. Para la mitad de la canción unos redobles aparecen en medio de un puente creado por silencios, se aparece un teclado tipo órgano marcando la melodía, a lo lejos unos redobles de batería recuerdan ritmos y momentos dub, pero no se integran. La canción cierra con estos pocos elementos, y al haber llegado hasta aquí pienso que éste tal vez sea el track más débil del disco, aunque tal vez sea intencional.

 

 

David es el octavo track  de un disco que consta de diez, pero es probablemente el segundo o tercero mejor track de la placa; por lo menos para mí ninguna puede ir antes de A Token Of Gratitude. David abre con unas líneas muy bien logradas de sintetizador (aunque tal vez sea un sampler) que intentan sonar como una sección de cuerdas, les sigue una especie de pandero de lo más orgánico que contrasta con la batería eléctrica que segundos después se desenvuelve, mientras tanto los tiempos son marcados con un sintetizador de cuerdas agudo, lo que hace que el ritmo cobre sentido. La batería eléctrica domina el track al realizar cortes y redobles, pero no opaca las capas de sintetizadores y la atmósfera general, la voz llena de fuzz y con un ligero efecto de reverb canta tranquilamente:

“Asleep for twenty years with this feeling, but I was on your side, and he’s spent some 20 years with this feeling, of being lost inside, he was lost inside, of his mind, just like I’ve been holding on for all our lives, all our lives… Oh David won’t you look into my… (“Dormido por veinte años con este sentimiento, pero yo estaba de tu lado, y él ha pasado unos 20 años con este sentimiento, de estar perdido en su interior, estaba perdido dentro, en su mente, justo como he estado esperando por todas nuestras vidas, todas nuestras vidas… Oh David, por qué no me miras a los… (ojos )”.

David aborda el tema de estar absorto en uno mismo, de la abstracción al interior y el aislamiento, pero sobre todo del sufrimiento de la persona que tenemos a nuestro lado cuidando de nosotros; por amor u otras cuestiones, o tal vez trate de alguien llamado David que cayó en coma, para despertar y abstraerse en sí mismo. La letra en sí es un acertijo que se despliega durante unos compases hasta que ya pasadas la mitad de la canción y después de un quiebre de batería un puente de cuerdas y elementos rítmicos crean un segundo aire para la canción; instantes después una guitarra irrumpe con un fraseo muy básico embelleciendo todo el conjunto y dando paso a la voz que repite:

“Oh David won’t you look into my… Eyes (Oh David, por qué no me miras a los… Ojos)”.

Guitarra, batería, voz y atmósfera juegan pacíficamente unos compases más… Un piano rítmico marca los tiempos y el muro sonoro se diluye; la atmósfera un tanto pesada y muy dream pop de David nos deja inmersos como en una nube de gases densos y dulces.

 

 

The Radio Dept.

– David

 

 

Salimos de esta nube de gases dulces cuando comienza Four Months in the Shade, que es un ejercicio musical electrónico. Elementos rítmicos electrónicos que recuerdan el minimalismo muy tech de Kraftwerk irrumpen volviéndose protagonistas, todo esto reforzado por una guitarra con mucho fuzz y sintetizadores atmosféricos que llevan una discreta melodía, construyen una montaña rusa que en minuto y medio suben y bajan dándonos un paseo sonoro.

You Stopped Making Sense es el décimo y último track del álbum: comienza con unas dulces notas que juntas recuerdan la melodía proveniente de una caja musical; con esto en mente, un elemento rítmico aparece, unas notas de guitarra anuncian el inicio de los demás instrumentos.  manera de intro, se incorporan el bajo y unas líneas de teclado, compases después se incorpora una batería totalmente orgánica al conjunto; la canción cobra vida construyendo un muro muy brillante y denso dominado por las líneas melódicas del principio, la voz como hasta ahora llena de fuzz y reverb reclama:

“You stopped making sense, you forgot about your friends, I want to come closer, that’s all I want… (Dejaste de tener sentido, te olvidaste de tus amigos, quiero acercarme, es todo lo que quiero…)”.

La batería acelera un poco el ritmo y se incorporan a la sección rítmica más elementos permaneciendo unos compases, un redoble y la letra continúa:

“Since you let God in, you believe in sin, but of course there’s no such thing, just like there’s no Santa, no equality before the law, no people without flaws, you forgot all about us, and for what cause?… (Desde que dejaste a Dios entrar, crees en el pecado, pero por supuesto no existe tal cosa, así como no hay Santa, ni hubo igualdad antes de la ley,  ni gente sin imperfecciones, te olvidaste de nosotros, ¿y con qué propósito?)”.

El teclado del principio dibuja otra melodía pero sin dejar de tener relación con la otra, para dejar transcurrir la canción en un ritmo tranquilo, un par de redobles de la batería, la voz regresa:

“You believe the lie, saying you won’t die, I know you were scared but so am I. That’s why I can’t lose you, whatever they told you, I’m dying to hold you. Don’t let them blindfold you. Don’t say goodbye… (Te creíste la mentira, diciendo que no morirás, sé que estas asustada, yo también lo estoy. Es por eso que no puedo perderte, lo que sea que te hayan dicho, me estoy muriendo por abrazarte. No dejes que ellos te venden los ojos. No me digas adiós…)”.

En este punto la melodía que nos ha venido acompañando desde el principio se hace un poco más fuerte, los elementos continúan juntos unos tiempos más y al unísono guardan silencio. El discurso de You Stopped Making Sense es claro: se trata de la razón contra la fe, aunque desde el punto de vista de las relaciones interpersonales habla de ese tortuoso lapso en el que el ser amado cambia a nuestros ojos (su forma de ser o sus sentimientos), ya sea por nuevas amistades o influencias, nuevos lugares, nuevas situaciones; todos cambiamos para bien o para mal, es inevitable, tal vez no nos damos cuenta pero es imposible no hacerlo y al final estos cambios cuando no se saben sobrellevar culminan en un adiós. Esta canción se sumerge en el tema de una manera amistosa mediante una analogía al respecto, la razón es el amor y Dios que en este caso es un nuevo conocimiento o idea  que se opone, el interlocutor reclama el cambio y suplica por no perder la razón, en este caso el amor.

 

The Radio Dept.

– You Stopped Making Sense

 

 

Clinging to a Scheme de The Radio Dept. viene a ser el resultado de la madurez y crecimiento de la banda, sus letras desarrollan los temas de manera inteligente y sencilla, su sonido construye una atmosfera muy personal que se siente muy cercana y cálida; el desamor, la gratitud, la rebeldía, la juventud pero sobre todo el amor son temas que desarrolla el discurso del disco. Las atmósferas densas y luminosas cubren cálidamente cada uno de los espacios entre sintetizadores y guitarras cargadas de reverberaciones, ecos y fuzz; Clinging to a Scheme marca el sonido emblemático de la banda, un sonido muy propio compuesto de muchos estilos y lugares comunes, pero brillantes y densos.

 

 

Al escuchar este disco no puedo dejar de pensar en el pasado y sentirme aunque sea unos instantes ahí…

ESCUCHA EL DISCO COMPLETO AQUÍ:


Soy Luis de Velazquez

Me encantaría que me pasaras algo de nueva música…

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